Contra los valores afectivos no valen razones, porque las razones no son nada más que razones, es decir, ni siquiera verdad.
Dios es simple. Todo lo demás es complejo. No busques valores absolutos en el mundo relativo de la naturaleza.
El arte es una recreación selectiva de la realidad de acuerdo con los valores y juicios metafísicos del artista.
El buen gusto estropea ciertos valores espirituales auténticos: como el propio gusto.
Es bastante sencillo ver la vida carente de valores. De hecho, la gente con algo de sensibilidad no tiene dificultad en verla así.
Es por el hombre que hay valores en el mundo.
Felicidad es ese estado de consciencia que procede del logro de los propios valores.
La acción más pura y esencial logra retratar los valores de la vida y las cuestiones eternas de la humanidad con una profundidad mucho mayor que un esfuerzo humilde y constante.
La civilización es la esfera de la utilitariedad, la cultura es la de los valores.
La familia es base de la sociedad y el lugar donde las personas aprenden por vez primera los valores que les guían durante toda su vida.
La familia proporciona unos valores que quedan para toda tu vida. Una familia unida y llena de amor es un lujo difícil de conseguir.
La mente humana es incapaz de inventar nuevos valores, ni siquiera un nuevo color primario.
La metafísica es una sustituta de la costumbre, como fuente y garantía de los más altos valores morales y sociales; una filosofía renovada y restaurada por la filosofía cristiana de la Europa medieval.
La única forma posible de que perduren valores tales como la confianza y la prudencia, es a través de un estrecho contacto.
Los valores morales se pierden sepultados por los económicos.
Mi subjetividad necesita valores objetivos que me puedan servir de orientación. Creer es mantener subjetivamente algo como verdadero y en cuanto tal no posee validez alguna.
No alrededor de los inventores de estrépito nuevo, sino en torno de los inventores de valores nuevos gira el mundo, silenciosamente.
No valores las cosas difíciles de obtener, verás que nadie se entregará a la codicia.
Por encima del talento están los valores comunes: disciplina, amor, buena suerte, pero, sobre todo, tenacidad.
Si no fuera un hecho de experiencia que los valores supremos residen en el Alma, la Psicología no me interesaría en lo mas mínimo, ya que el Alma no sería entonces mas que un miserable vapor.