Un caballero se avergüenza de que sus palabras sean mejores que sus actos.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Las mejores palabras son aquellas que encierran un profundo significado y, al mismo tiempo, resultan comprensibles para todo el mundo.
Las palabras antiguas son las mejores, y las breves, las mejores de todas.
Los mejores hombres son los de pocas palabras.
Si alguien te dice ?no puedes?, realmente quiere decir no puedo.
Nunca lleves tus mejores pantalones cuando salgas a luchar por la paz y la libertad.
. . . Y sobre todo, sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda de un revolucionario.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
A cartas, cartas, y a palabras, palabras.
A cualquier cosa se le llama amor. Existen muchas palabras relacionadas con él: enamorarse, querer, desear, gustar, buscar, necesitar… Hay muchos matices y la educación es necesaria para saber distinguir entre unas y otras.
A las palabras de amor les sienta bien un poquito de exageración.
A menudo me he tenido que comer mis palabras y he descubierto que eran una dieta equilibrada.
A menudo se hace ostentación de las pasiones, aunque sean las más criminales; pero la envidia es una pasión cobarde y vergonzosa, que nadie se atreve nunca a admitir.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
A palabras necias, oídos sordos.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
A una persona naturalmente confiada le lleva bastante tiempo reconciliarse con la idea de que, después de todo, Dios no lo ayudará.
A veces, una tarde cualquiera, la dulzura se instala en las palabras.
Abstemio: Persona débil que cae en la tentación de negarse a sí misma un placer.
Ahora conozco el secreto de hacer la mejor persona: crecer bajo el aire abierto y comer y dormir con la tierra.
Al no tener ya miedo de las palabras ¿cómo iba a temer las cosas?
Algunas palabras abren heridas. Otras abren caminos.
Algunos de los mejores regalos de Dios son las plegarias sin respuesta.