No basta trabajar, es preciso agotarse todos los días en el trabajo.
Una actitud positiva es algo en lo que todos pueden trabajar y aprender a usar.
El más libre de todos los hombres es aquel que puede ser libre dentro de la esclavitud.
(...) el filósofo tiene hoy el deber de desconfiar, de mirar maliciosamente de reojo desde todos los abismos de la sospecha.
-Las buenas cosas ocurren todos los días. Solo nos tenemos que dar cuenta de ellas.
. . . El mundo es un templo hermoso, donde caben en paz los hombres todos de la tierra, porque todos han querido conocer la verdad, y han escrito en sus libros que es útil ser bueno, y han padecido y peleado por ser libres, libres en su tierra, libres en el pensamiento.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
A todos -y por supuesto me incluyo- nos resulta muy dificil decir lo que uno quiere decir, cuando lo que uno quiere decir es doloroso. La cosa más difícil del mundo es revelarse uno mismo, expresar lo que uno debe expresar. . . Como artista, siento que debemos intentar muchas cosas, pero sobre todo debemos atrevernos a fallar. Uno debe tener el valor de ser malo, estar dispuesto a arriesgar todo para realmente expresarlo todo.
A todos amo con un amor de mujer, de madre, de hermana, con un amor que es más grande que yo toda, que me supera y me envuelve como un océano donde todo el misterio se resuelve en espuma...
A todos nos gustaría haber sabido todo antes.
Acá hay tres clases de gente: la que se mata trabajando, las que deberían trabajar y las que tendrían que matarse.
Al principio todos los pensamientos pertenecen al amor. Después, todo el amor pertenece a los pensamientos.
Alégrate de la vida porque ella te da la oportunidad de amar, de trabajar, de jugar y de mirar a las estrellas.
Algunos piensan que conocen a todos, cuando en realidad no se conocen a sí mismos.
Ante dios, todos somos iguales.
Antes de mil años, estaremos todos calvos.
Antes había países pacíficos y países agresivos. Ahora todos quieren la paz. Y para asegurarla, fabrican más armas que nunca.
Aprueba a los buenos, tolera a los malos y ámalos a todos.
Aquel que ama, el mismo se ata y se mata, y se hace de señor siervo, en tanto que todos cuantos ve se piensa que le usurpan su amor, y con muy poca superstición todo en su corazón se perturba y se le revuelve de dentro.
Aquel que encuentra la paz en su hogar, ya sea rey o aldeano, es de todos los seres humanos el más feliz.
Aquél que no perdona a otros, destruye el puente sobre el cual él mismo debe pasar; porque todos los hombres necesitamos ser perdonados.
Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los "cómos".
Aunque a todos les está permitido pensar, muchos se lo ahorran.
Aunque no sea más que por el mísero afán de descansar, debéis trabajar.
Bien mirados, todos nos ocultamos, completamente desnudos, en los vestidos que usamos.