Muchos abrían podido llegar a la sabiduría si no se hubiesen creído demasiado sabios.
Si me ofreciesen la sabiduría con la condición de guardarla para mí sin comunicarla a nadie, no la querría.
A los que con armas vencen, los vencen muchas veces los vicios.
A los que corren en un laberinto, su misma velocidad los confunde.
A los que poca experiencia tienen, mucho les acrecienta su mal, pensar que no tienen semejante.
A vivir se aprende toda la vida, y toda la vida se ha de aprender a morir.
Acción es todo lo que vence a la razón.
Ajeno es todo lo que nos viene en deseo.
Al comienzo fueron vicios, hoy son costumbres.
Al que la razón no pudo dar remedio, muchas veces se lo dio la paciencia.
Al que una vez perdió el crédito, nada le queda que perder.
Al que va de prisa se le hace grande un pequeño estorbo.
Al tratar de la vida feliz, no debes nunca contestarme como en la elecciones: este partido parece tener mayoría, pues por esto mismo, es el peor.
Alegre cosa es llegar al logro de nuestros deseos.
Alguna cosa sucede bien al que muchas prueba.
Algunas veces debemos desechar los grandes pensamientos, y seguir los que las circunstancias nos inspiran.
Alivio es de trabajos el reposo.
Ama como que has de aborrecer, y aborrece como que has de amar.
Amor de mujer casta, perpetuo es.
Amor por nuestra voluntad se toma, mas no por voluntad nuestra se deja
Amor por nuestra voluntad se toma, mas no por voluntad nuestra se deja.
Antes de ofrecer debemos detenernos, pero después de haber ofrecido, cumplirlo.
Aquel que tiene gran poder debe usarlo livianamente.
Aquel que tú crees que ha muerto, no ha hecho más que adelantarse en el camino.
Aquella se puede llamar felicidad, que con nuestros deseos se mide.