La Nación está obligada a conservar y proteger por medio de leyes sabias y justas la libertad personal, civil e individual así como la propiedad y demás derechos legítimos de todos los individuos que la componen.
Las personas no estan jamás tan cerca de la estupidez como cuando se creen sabias.
Nuestras mayores tonterías pueden ser muy sabias.
Si sabiendo sabes que sabías, ignorando, ignoras que ignorabas.
¿sabias que. . . Cuando pasas caminando por una flor, sea en algún jardín o en un alguna ladera, la flor siempre te sonríe? la forma más cortés de responder, me han dicho, es devolver la sonrisa alegremente.