Hay cien ingeniosos por uno que posee juicio, una frase muy cierta y que tranquilizará a más de un necio sin ingenio, que, no obstante, debería pensar -si no es mucho pedirle a un necio- que también hay cien personas carentes de ingenio y de juicio, por una que posee ingenio.
Refranes que no sean verdaderos y febreros que no sean locos pocos.
Si con refranes, y no con leyes, se gobernara, el mundo andaría mejor que anda.