A menudo me he tenido que comer mis palabras y he descubierto que eran una dieta equilibrada.
Cómo llevar a las palabras la sensación, el roce de tu mano por vez primera entre la mía.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
Decir lo que sentimos, sentir lo que decimos, concordar las palabras con la mente.
Dios no escucha vuestras palabras, salvo cuando él mismo las profiere a través de vuestros labios.
El camino hacia la riqueza depende fundamentalmente de dos palabras: trabajo y ahorro.
El llanto es a veces el modo de expresar las cosas que no pueden decirse con palabras.
El mas tacaño de los hombres hace una excepción al tratarse de ayudar a alguien con palabras.
El periódico es una tienda en que se venden al público las palabras del mismo color que las quiere.