Cuando estés fuera de casa, no vuelvas nunca la vista atrás, pues las erinias siguen tus pasos.
Dos especies de lágrimas tienen los ojos de la mujer: de verdadero dolor y de despecho.
Economizad las lágrimas de vuestros hijos a fin de que puedan regar con ellas vuestra tumba.
Escoge a una mujer de la cual puedas decir: hubiera podido escogerla más bella, pero no mejor.
Prefiero el bastón de la experiencia que el carro rápido de la fortuna. El filósofo viaja a pie.