Las tristezas no se quedan para siempre cuando caminamos en dirección a lo que siempre deseamos.
A cada edad de un hombre, el señor le da sus propias inquietudes.
A veces insistimos en ver la paja en el ojo ajeno y no vemos las montañas, los campos y los olivares.
Acumular amor significa suerte, acumular odio significa calamidad.
Afronta tu camino con coraje, no tengas miedo de las críticas de los demás. Y, sobre todo, no te dejes paralizar por tus propias críticas.
Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer.
Aquel que ya perdió algo que daba por hecho al final aprende que nada le pertenece.
Así debéis hacer vosotros: manteneos locos, pero comportaos como personas normales. Corred el riesgo de ser diferentes, pero aprended a hacerlo sin llamar la atención.
Cada día el sol ilumina un mundo nuevo.
Cada día escojo la verdad con la que pretendo vivir.
Cada persona, en su existencia, puede tener dos actitudes: construir o plantar. Los constructores un día terminan aquéllo que estaban haciendo y entonces les invade el tedio. Los que plantan a veces sufren con las tempestades y las estaciones, pero el jardín jamás para de crecer.
Cada ser humano tiene, dentro de sí, algo mucho más importante que él mísmo: su don.
Cada trecho recorrido enriquece al peregrino y lo acerca un poco más a hacer realidad sus sueños.
Cada uno tiene su manera de aprender.
Ciertas cosas son tan importantes que necesitan ser descubiertas solas.
Ciertas personas, en el afán de querer construir un mundo donde ninguna amenaza externa pueda penetrar, aumentan exageradamente sus defensas contra el exterior y dejan su interior desguarnecido.
Cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos y por eso la vida vale la pena.
Cuando atrasamos la cosecha, los frutos se pudren, pero cuando atrasamos los problemas, no paran de crecer.
Cuando buscamos el tesoro, nos damos cuenta de que el camino es el propio tesoro.
Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
Cuando defiendes públicamente tus ideas, debes esforzarte para vivir de acuerdo con ellas. Y porque piensa que él es lo que habla, el guerrero acaba transformándose en lo que dice.
Cuando dios quiere enloquecer a alguien, satisface todos sus deseos.
Cuando eres entusiasta sobre lo que haces, sientes energía positiva. Es muy sencillo.
Cuando menos lo esperamos, la vida nos coloca delante un desafío que pone a prueba nuestro coraje y nuestra voluntad de cambio.
Cuando no tenía nada que perder, lo tenía todo. Cuando dejé de ser quien soy, me encontré a mi mismo.