A nadie te pareces, desde que yo te amo.
Así corrompe el ocio al cuerpo humano, como se corrompen las aguas si están quedas.
Bárbaros, ¿por qué debemos llamarlos así?. ¿No son ellos los que han inventado la pólvora?.
Compra lo necesario, no lo conveniente.
Cristo no nos libera del sufrimiento, sino de sufrir inútilmente.
Cuerdo es aquel que puede fingir cordura.
El alma descansa cuando echa sus lágrimas; y el dolor se satisface con su llanto.
El amor a la patria es más patente que la razón misma.
El que ha naufragado tiembla incluso ante las olas tranquilas.
En el amor no basta atacar, hay que tomar la plaza.
Es mejor negar una cosa que dar falsas esperanzas.
Hablar de la democracia y callar al pueblo es una farsa. Hablar de humanismo y negar a los hombres es una mentira.
Hay tantas penas en el amor como conchas en la playa
Huyo de lo que me sigue; voy detrás de lo que huye de mí.
La abundancia me hizo pobre
La envidia, el más mezquino de los vicios, se arrastra por el suelo como una serpiente.
La esperanza hace que agite el naufrago sus brazos en medio de las aguas, aún cuando no vea tierra por ningún lado.
La gota abre la piedra, no por su fuerza sino por su constancia.
La hermosura, bien frágil.
La noche es más triste que el día.
Las causas están ocultas. Los efectos son visibles para todos.
Las mujeres lo negaran o lo aceptaran, pero lo que siempre quieren es que se lo pidamos.
Mucho amor germina en la casualidad; tened siempre dispuesto el anzuelo, y en el sitio que menos lo esperáis encontraréis pesca.
Nada es más útil al hombre que aquellas artes que no tienen ninguna utilidad.
Nada hay más fuerte que el hábito.