...porque soy quien se va pero regresa para morder tu mano, mientras besa, porque soy el que otorga. Y el mendigo.
A la luz de tu mirada despido mis penas todas, como a la luz de los astros la hoja despide la sombra.
A veces quiero preguntarte cosas, y me intimidas tú con la mirada, y retorno al silencio contagiada del tímido perfume de tus rosas.
Al fin todo se hundió... y tu mirada se torció y se deshizo en un cielo turbio y revuelto... Y ya no vi más que mis lágrimas.
Allá donde se cruzan los caminos, donde el mar no se puede concebir, donde regresa siempre el fugitivo, pongamos que hablo de Madrid.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
Bien mirada, toda filosofía no es sino sentido común en lenguaje oscuro.
Con múltiple espejo captaba yo aun su mirada cuando su boca estaba cerrada, para que me hablaran sus ojos. Y sus ojos me hablaban, en efecto.
Cuando la mirada es sincera, se convierte en un puente entre dos almas.
Demasiado tiempo me debatí en la añoranza, con la mirada clavada en la lejanía, demasiado tiempo permanecí en la soledad, así que ya no se callar.
El alma que hablar puede con los ojos también puede besar con la mirada.
El fotógrafo es el ser contemporáneo por excelencia; a través de su mirada el ahora se vuelve pasado.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
El hombre que me ame hará poesía con su vida, construyendo cada día con la mirada puesta en el futuro.
El primer beso no se da con la boca, sino con la mirada.
Envejecer es como escalar una gran montaña: mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, la vista más amplia y serena.
Era una pasión por la mirada, y en su mirada estaban los ojos antes del tiempo; dice su padre que el tiempo es melancolía, y cuando se para lo llamamos eternidad.
Hay en tu mirada yo no sé qué cosa, que en mis fibras penetra y penetra como espada sorda.
Hoy mismo deja de criticar tu cuerpo. Acéptalo tal cual es sin preocuparte de la mirada ajena. No te aman porque eres bella. Eres bella porque te aman.
La belleza no mira, sólo es mirada.
La fe engaña a los hombres, pero da brillo a la mirada.
La mirada, el beso y la caricia, son las llaves del corazón.
La poesía no tiene tiempo, el que la lee la rescata, la hace presente y luego la regresa a su eternidad.
La raíz de la mirada está en el corazón.
Las palabras están llenas de falsedad o de arte; la mirada es el lenguaje del corazón.