A los niños nadie les enseña algunas cosas indispensables, como arreglar una llave que gotea, sobornar a un funcionario o cortarle el pelo al perro.
A los niños se hace mucho bien tratándolos siempre con amabilidad. Hay que amarlos y estimarlos a todos por igual, aunque alguna que otra vez no lo merezcan.
Antes de casarme tenía seis teorías sobre el modo de educar a los niños. Ahora tengo seis hijos y ningún teoría.
Caen frutos de almezos. Ya los niños vecinos no me visitan.
Cuéntale a los niños la verdad.
Deja que me llene de pequeñas gotas de lluvia, de tiernos corazones, de formas de niños no nacidos...deja que me llene tal vez mi amor sea la cuna para el nuevo Mesías por nacer.
Donde hay niños, existe la Edad de Oro.
Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres.
El comportamiento de los niños es un reflejo del de los adultos. Examina que te impide amarte y disponte a liberarte de ello. Serás un maravilloso ejemplo para tus hijos.
El enseñar a los niños a querer a sus padres y hermanos y a ser respetuosos con sus superiores, hecha los cimientos de correctas actitudes mentales y morales para llegar a ser buenos ciudadanos.
El futuro de los niños es siempre hoy. Mañana será tarde.
El futuro del mundo pende del aliento de los niños que van a la escuela.
El lugar donde nacen los niños y mueren los hombres, donde la libertad y el amor florecen, no es una oficina ni un comercio ni una fábrica. Ahí veo yo la importancia de la familia.
El medio mejor para hacer buenos a los niños es hacerlos felices.
El mejor olor, el del pan; el mejor sabor, el de la sal; el mejor amor, el de los niños.
El problema no son las preguntas que los niños formulan, sino las que nosotros nos tenemos que hacer luego.
El que con niños se acuesta, mojado se levanta.
En algunas ocasiones no es nada más que una puerta muy delgada lo que separa a los niños de lo que nosotros llamamos mundo real, y un poco de viento pude abrirla.
En este mundo hay más religiones que niños felices.
En la educación de los niños es más conveniente decir no en voz baja que decir si gritando.
En la medida en que el sufrimiento de los niños está permitido, no existe amor verdadero en este mundo.
Entre todas las alegrías, la absurda es la más alegre; es la alegría de los niños, de los labriegos y de los salvajes; es decir, de todos aquellos seres que están más cerca de la Naturaleza que nosotros.
Es imposible educar niños al por mayor; la escuela no puede ser el sustitutivo de la educación individual.
He descubierto que la mejor manera de dar consejos a los niños es averiguar primero que desean y en seguida aconsejarles que lo hagan.
La desesperación es como un río; en una orilla están los niños; en la otra los hombres maduros, los que han despertado ya de su letargo. Todos (los sentimientos) son buenos, óptimos, también el odio, también la envidia, también los celos, también la crueldad.