Amo, compasiva y tristemente, a los complicados hombres de negocios que han convertido su hombría en una sanguinaria máquina de sumar y han dejado los pensamientos más profundos, los sentimientos más nobles por cálculos y métodos de explotación.
Cada una de nuestras relaciones con el hombre y con la naturaleza debe ser una expresión definida de nuestra vida real, individual, correspondiente al objeto de nuestra voluntad.
Como meta, la arquitectura debe proponernos la creación de relaciones nuevas entre el hombre, el espacio y la técnica.
Como se sabe, los negocios pueden dar dinero, pero la amistad raramente lo hace.
Desde el punto de vista de la economia de las relaciones humanas, es preferible unirse a una persona poco de fiar pero tierna que a una persona fría pero digna de confianza. Contra las personas poco fiables hay un remedio: conocer a los seres humanos; en cambio, la frialdad acaba congelando irremediablemente todo vinculo hasta condenarlo a la esterilidad.
El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía.
El futuro es ese periodo de tiempo en el que prosperan nuestros negocios, nuestros amigos son verdaderos y nuestra felicidad segura.
El nombre propio es el que marca la individualidad; el apellido, las relaciones sociales.
El primer error que se comete en los negocios públicos es consagrarse a ellos.
El pueblo que quiera ser libre, sea libre en negocios.
El que quiera prosperar en sus negocios hágalos por sí mismo, y si quiere que todo le salga mal, no tiene más que confiarlos a manos ajenas.
El tiempo es la medida de los negocios, como el dinero lo es de las mercancías.
En el fondo, son las relaciones con las personas lo que da valor a la vida.
En general, se llega a los negocios por lo que se tiene de mediocre, y se permanece en ellos por lo que se tiene de superior. Esta unión de elementos antagónicos es la cosa más inusual, y por ello hay tan pocos estadistas.
En las relaciones amorosas hay dos fases que se suceden casi sin solucion de continuidad: una, en la que despues de las discusiones es mejor reconciliarse de inmediato, ya que al fin y al cabo el reencuentro no puede aplazarse demasiado; y otra en la que conviene aprovechar la primera discusion que se tercie como pretexto para la ruptura, ya que esta es inevitable.
En materia de negocios, nada hay efectivo mientras no estén terminados.
He aquí una regla fundamental en los negocios: házselo a los demás, puesto que ellos te lo harán a ti.
La causa de la mayoría de los problemas de relaciones humanas está en la falta de reconocimiento mutuo.
La filosofía puede ser descrita como el estudio experimental o empírico, y de las relaciones que se derivan de lo empírico con lo "a priori".
La necesidad nunca hizo buenos negocios.
La táctica y la diplomacia están bien en las relaciones internacionales y políticas, quizás hasta en los negocios; en la ciencia sólo los hechos.
Las disputas en las relaciones amorosas siempre surgen, en el fondo, de los fundamentos en que estas se basan.
Las relaciones cotidianas son tales que con la mayor parte de nuestros conocidos no volveríamos a intercambiar una sola palabra si oyéramos lo que dicen de nosotros en nuestra ausencia.
Las relaciones sexuales son como el dinero: cuando lo tienes te lo gastas, y cuando careces de él sólo piensas en eso.
Los negocios también son un arte ya que en ellos se mezcla la estética y la ética. Los negocios sin ética no son útiles.