Bien hecho es mejor que bien dicho.
Lo que se deja expresar, debe ser dicho de forma clara; sobre lo que no se puede hablar, es mejor callar.
No tengo simpatía alguna por ningún partido político o, mejor dicho, los aborrezco a todos, porque todos me parecen igualmente limitados, falsos, pueriles, empleados en lo efimero, sin visión de conjunto y sin elevarse jamás más allá de lo útil.
Respirar es un hábito. La vida es un hábito o, mejor dicho, una sucesión de hábitos, ya que un individuo es una sucesión de individuos.
Si hubiera preguntado a mis clientes qué necesitaban, hubieran dicho un caballo mejor.
Si no poseo el gusto del misterio es porque todo me parece inexplicable, o mejor dicho, porque lo inexplicable es mi único sustento y estoy harto de él.
Avanzando estos tres pasos, llegarás más cerca de los dioses: 1) Habla con verdad. 2) No te dejes dominar por la cólera. 3) Da, aunque no tengas más que muy poco que dar.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
El odio no disminuye con el odio. El odio disminuye con el amor.
La falsa imaginación te enseña que cosas tales como la luz y la sombra, el largo y el alto, lo blanco y lo negro son diferentes y tienen que ser discriminadas; pero ellas no son independientes una de la otra; ellas son aspectos diferentes de la misma cosa, ellos son conceptos de relación, no la realidad.
La mujer es mala. Cada vez que se le presente la ocasión, toda mujer pecará.
La reflexión es el camino hacia la inmortalidad (nirvana); la falta de reflexión, el camino hacia la muerte.
La verdad en si misma solo puede ser alcanzada dentro de uno mediante la más profunda meditación y conciencia.
Larga es la noche para el que yace despierto; larga es la milla para el que va cansado; larga es la vida para el necio que no conoce la verdadera ley..
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
No hay incendio como la pasión: no hay ningún mal como el odio.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Pocos son entre los hombres los que llegan a la otra orilla; la mayor parte corre de arriba a abajo en estas playas.
Si hay solamente espacio, sin soles o planetas en él, entonces el espacio pierde su esencia.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Trabaja tu salvación con diligencia.
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.