El hombre se cree siempre ser más de lo que es, y se estima menos de lo que vale.
"Sé al menos mi enemigo": así habla el verdadero respeto que no se atreve a implorar amistad.
A ti ya no te queda nada, y a mí me queda por lo menos, éste síndrome incurable de quererte tanto
Algunos dicen que el trabajo duro no ha matado a nadie, pero yo me digo ¿Por qué arriesgarse?