Cada vez que tengo que espantar una mosca con la mano echo de menos el rabo.
Cómo llevar a las palabras la sensación, el roce de tu mano por vez primera entre la mía.
Donde con toda seguridad encontrarás una mano que te ayude, será en el extremo de tu propio brazo.
El arte de un príncipe consiste en hacer el bien personalmente y el mal por segunda mano.
El mejor recurso de nuestros días para ahorrar en mano de obra es 'mañana'.