"No hay límites", sólo oportunidades de triunfar y de alcanzar lo que Dios nos coloque por delante.
Así te quiero, en límites pequeños, aquí y allá, fragmentos, lirio, rosa, y tu unidad después, luz de mis sueños.
El amor al prójimo no conoce límites ideológicos ni confesionales.
El poder sin límites, es un frenesí que arruina su propia autoridad.
El verdadero enemigo te transmite un valor sin límites.
Entre los límites temporales de los nueve y catorce años surgen doncellas que revelan a ciertos viajeros embrujados, dos o más veces mayores que ellas, su verdadera naturaleza, no humana sino de ninfas o sea demoníaca; propongo llamar nínfulas a estas cri
Hay algo que Dios ha hecho mal. A todo le puso límites menos a la tontería.
La libertad se extiende sólo hasta los límites de nuestra conciencia.
La música es una cosa amplia, sin límites, sin fronteras, sin banderas.
La soledad es un viaje sin límites a la sed.
La única posibilidad de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos, hacia lo imposible.
Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo.
Ni la sociedad, ni el hombre, ni ninguna otra cosa deben sobrepasar para ser buena los límites establecidos por la naturaleza.
No habrá límites en nuestro futuro si no limitamos a nuestra gente.
No te limites en acción, y que el fracaso no sea una opción.
Nuestras ilusiones no tienen límites; probamos mil veces la amargura del cáliz y, sin embargo, volvemos a arrimar nuestros labios a su borde.
Si te acostumbras a poner limites a lo que haces, físicamente o a cualquier otro nivel, se proyectara al resto de tu vida. Se propagara en tu trabajo, en tu moral, en tu ser en general. No hay limites. Hay fases, pero no debes quedarte estancado en ellas, hay que sobrepasarlas. . . El hombre debe constantemente superar sus niveles.
Son precisamente nuestros límites humanos los que nos unen, los que nos hacen fraternos.
Todo tiene sus límites.
Tu desnudez derriba con su calor los límites, me abre todas las puertas para que te adivine, me toma de la mano como a un niño perdido que en ti dejara quieta su edad y sus preguntas.
Yo soy español integral y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al que es español por ser español nada más, yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista, abstracta, por el sólo hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula, pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política.