Despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa más que el hacerlas.
En cuanto a la lógica, sus silogismos más bien sirven para explicar a otros las cosas ya sabidas, que para aprender.
En la lectura debe cuidarse de dos cosas: escoger bien los libros y leerlos bien.
Es bien sabido que la ciencia y el nacionalismo son cosas que se contradicen, aunque los monederos falsos de la política nieguen ocasionalmente ese saber: pero también llegará ¡por fin! el día en que se comprenderá que sólo para su daño puede ahora toda cultura superior seguir cercada por vallas nacionales.
Hay ciertas cosas que para hacerlas bien no basta haberlas aprendido.
La amistad no tiene un valor de supervivencia, sino más bien es una de las cosas que da valor a la supervivencia.
No desearíamos muchas cosas tan ardientemente si entendiéramos bien lo que deseamos.
No pretendas que las cosas ocurran como tu quieres. Desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz.
No te preocupes por una cosa, concéntrate en que las pequeña cosas salgan bien.
No todas las cosas están bien a todos.
Para hacer las cosas bien es necesario: primero, el amor, segundo, la técnica.
Se ha dicho con razón que el bien es aquello a que todas las cosas, tienden.
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.
Sólo se conocen bien las cosas que se domestican.
Dos cosas más aprendimos en la lluvia: cualquier sed tiene derecho cuando menos a una naranja grande y toda tristeza a una mañana de circo, para que la vida sea, alguna vez, como una flor o una canción.
La manera como se presentan las cosas no es la manera como son; y si las cosas fueran como se presentan la ciencia entera sobraría.
Las armas tienen por objeto y fin la paz, que es el mayor bien que los hombres pueden desear en esta vida.
"No me caigo bien a mí mismo", dijo alguien para explicar su propensión a la sociedad. "El estómago de la sociedad es más sólido que el mío, me aguanta".
-Las buenas cosas ocurren todos los días. Solo nos tenemos que dar cuenta de ellas.
A bien obrar bien pagar.
A cierta edad, un poco por amor propio, otro poco por picardía, las cosas que más deseamos son las que fingimos no desear.
A dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
A fuerza de construir bien, se llega a buen arquitecto.
A la hora de la muerte las cosas se juzgan de muy diverso punto de vista.
A la modestia le sienta bien un grupo social selecto y cerrado. Ya en un grupo más numeroso el inmodesto se lleva siempre la palma...