La casa esta donde el corazón.
A donde el corazón se inclina, el pie camina.
A veces mi corazón va donde mi voz no llega.
Allí donde está el dolor, está también lo que lo salva.
Antes de tomar casa donde morar, mira su vecindad.
Aquí estoy, desnuda, sobre las sábanas solitarias de esta cama donde te deseo.
Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.
Cualquier mujer que entienda los problemas de llevar una casa está muy cerca de entender los de llevar un país.
Cuando Dios tiene su altar en el corazón de la madre toda la casa es su templo.
Cuando el menú del día está sabroso, la pensión llega a tiempo, completa, y la casa no insiste en caerse a pedazos.
Cuanto más vacío está el corazón, tanto más me pesa.
De qué sirve una casa sino se cuenta con un planeta tolerable donde situarla.
Dentro de mil años, sí, dentro de millones de años te diré: ¿Sabes donde estás? Estás en mi corazón.
Donde está la paz, dios está, donde no, lucifer y satanás.
Donde funciona un televisor, seguro que hay alguien que no está leyendo.
Donde hay fe hay amor, donde hay amor hay paz, donde hay paz esta Dios y donde está dios no falta nada.
Donde mora la libertad, allí está mi patria.
Donde quiera que se esté bien, allí está la patria.
Donde reina la caridad, ahí está la felicidad.
Donde reina la justicia está de mas la fuerza.
El amor de los jóvenes no esta en el corazón, sino en los ojos.
El corazón del loco está en la boca; pero la boca del sabio está en el corazón.
El corazón necesita amar. Celestial o terreno, ha de amar algún objeto, y es vano luchar contra esta ley.
El deber de un hombre está allí donde es más útil.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.