El futuro no está por venis. Ya llegó.
El marketing se está convirtiendo en una batalla basada más en la información que en el poder de las ventas.
El pensamiento de marketing está sufriendo un cambio: de maximizar la utilidad que la empresa obtiene de cada transacción a maximizar la utilidad mutua que se obtiene de cada relación.
El vendedor de éxito se preocupa primero por el cliente, y luego por los productos.
Hoy día hay que correr más rápido para mantenerse en el mismo lugar.
La mejor manera de retener a los clientes es pensar todo el tiempo en cómo darles más por menos.
La mejor publicidad es la que hacen los clientes satisfechos.
La organización de marketing tendrá que redefinir su papel: ya no manejar las interacciones con los clientes, sino integrar todos los procesos de la empresa que tienen que ver con los clientes.
Las comunicaciones integradas de marketing son una forma de examinar todo el proceso de marketing desde el punto de vista del receptor.
Las empresas pobres de desentienden de sus competidores; las empresas del montón copian a sus competidores; las empresas ganadoras marcan el camino a sus competidores.
Los detallistas, mayoristas y organizaciones de logística necesitan sus propias estrategias de marketing.
No compre participación en el mercado. Averigue cómo ganárselo.
No se vende mediante el precio, se vende el precio.
No vigile el ciclo de vida del producto, vigile el ciclo de vida del mercado.
Su empresa nada tiene que hacer en mercados donde no pueda ser la mejor.
Todo negocio es un negocio de servicios: su empresa no es una empresa de productos químicos, es un negocio de servicios de productosquímicos.
Una porción cada vez mayor del marketing moderno está pasando del mercado al ciberespacio.
Ya no basta con satisfacer a los clientes; ahora hay que dejarlos encantados.
¿Quién debe diseñar en última instancia el producto?. El cliente, por supuesto.