De mi formación cristiana he obtenido mis ideales y de Gandhi la técnica de la acción.
Guardarme de la violencia, ya se exprese mediante la lengua, el puño o el corazón.
La esperanza es una cosa buena, quizá la mejor de todas, y las cosas buenas nunca mueren.
La injusticia, allí donde se halle, es una amenaza para la Justicia en su conjunto.
Los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo, lo que hace falta es transformarlo.
Mis libros son el equivalente literario a un big mac con una gran ración de patatas fritas.
Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.
Nada que un hombre haga lo envilece más que el permitirse caer tan bajo como para odiar a alguien.