El amor... esa estrella de una sombra infinita aunque muera cien veces... cien veces resucita
Ama tu verso, y ama sabiamente tu vida, la estrofa que más vive, siempre es la mas vivida
Bien saben los amantes que hay caricias que son no una simple caricia sino una posesión
Cumple la ley suprema de desdeñarlas todas, sobre el cuerpo desnudo no envejecen las modas
Después de haber besado sus cabellos de trigo, nada importa la culpa, pues no importa el castigo.
Espero tu sonrisa y espero tu fragancia por encima de todo, del tiempo y la distancia
No diré que esa noche que sólo a ti te digo se me encendió en la sangre lo que soñé contigo
No, nada llega tarde, porque todas las cosas tienen su tiempo justo, como el trigo y las rosas
O acaso cierta noche de amor y de locura yo vivía un ensueño y... y usted una aventura
Pero, ¿cómo no amarla señor, si tú hiciste que fuera turbadora y fragante como la primavera?.
Por más que ambiciones, humilde o arrogante, sólo has de ser el dueño de lo que eres esclavo.