Amistad nunca mudable por el tiempo o la distancia, no sujeta a la inconstancia del capricho o del azar, sino afecto siempre lleno de tiernísimo cariño, tan puro como el de un niño, tan inmenso como el mar.
La inconstancia lo hecha todo a perder, ella no deja que ninguna semilla germine.
La inconstancia y la impaciencia destruyen los más elevados propósitos.
Nada es constante en este mundo sino la inconstancia.