Aprended a ser profetas sin hablar del futuro. ¿No pertenecen los sueños al presente?.
Aquello que nunca se debe hacer en público, es hablar de sexo, política o religión.
Aquellos cuya conducta se presta más al escarnio, son siempre los primeros en hablar de los demás.
Converso con el hombre que siempre va conmigo. Quién habla solo, espera hablar con Dios un día.
Cuando las deudas no se pagan porque no se puede, lo mejor es no hablar de ellas y barajar.
Cuidado, porque esas cosas suenan pesadas y la misión de una novela es hablar, no dar conferencias.
Difícil es decir cuánto concilia los ánimos humanos la cortesía y la afabilidad al hablar.