Aquel que no usa su moralidad sino como si fuera su mejor ropaje, estaría mejor desnudo.
Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores.
Cuando llegues al final de lo que debes saber, estarás al principio de lo que debes sentir.
Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar.
Dios no escucha vuestras palabras, salvo cuando él mismo las profiere a través de vuestros labios.
El ruiseñor se niega anidar en la jaula, para que la esclavitud no sea el destino de su cría.