A la república solo ha de salvarla pensar en grande, sacudirse de lo pequeño y proyectar hacia lo porvenir.
Algunas personas enfocan su vida de modo que viven con entremeses y guarniciones. El plato principal nunca lo conocen.
Cada cosa que existe es una virgen que ha de ser amada para hacerse fecunda.
Ciencia es todo aquello sobre lo cual siempre cabe discusión.
Con la moral corregimos los errores de nuestros instintos, y con el amor los errores de nuestra moral.
Cuando la gente está de acuerdo conmigo siempre, siento que debo haberme equivocado.
Cuidado de la democracia. Como norma política parece cosa buena. Pero de la democracia del pensamiento y del gesto, la democracia del corazón y la costumbre es el más peligroso morbo que puede padecer una sociedad.
De querer ser a creer que se es ya va la distancia de lo trágico o lo cómico.
Dime cómo te diviertes y te diré quién eres.
El amor auténtico se encuentra siempre hecho. En este amor un ser queda adscrito de una vez para siempre y del todo a otro ser. Es el amor que empieza con el amor.
El amor es un eterno insatisfecho
El amor es un eterno insatisfecho.
El amor, a quien pintan ciego, es vidente y perspicaz porque el amante ve cosas que el indiferente no ve y por eso ama.
El amor, más que un poder elemental, parece un género literario. Porque el amor, más que un instinto, es una creación, y aun como creación nada primitiva en el hombre.
El camouflage es, por esencia, una realidad que no es la que parece. Su aspecto oculta, en vez de declarar su sustancia. Por eso engaña a la mayor parte de las gentes. Sólo se puede librar de la equivocación que el camouflage produce quien sepa de antemano, y en general, que el camouflage existe.
El deseo muere automáticamente cuando se logra: fenece al satisfacerse. El amor en cambio, es un eterno insatisfecho.
El enamoramiento es un estado de miseria mental en que la vida de nuestra conciencia se estrecha, empobrece y paraliza.
El hombre es el ser que necesita absolutamente de la verdad y, al revés, la verdad es lo único que esencialmente necesita el hombre, su única necesidad incondicional.
El hombre mejor no es nunca el que fue menos niño, sino al revés: el que al pisar los treinta años encuentra acumulado en su corazón el más espléndido tesoro de la infancia.
El hombre no tiene naturaleza, sólo tiene historia.
El hombre se diferencia del animal en que bebe sin sed y ama sin tiempo.
El liberalismo es la suprema generosidad: es el derecho que la mayoría otorga a la minoría aunque ese enemigo sea débil.
El malvado descansa algunas veces; el necio jamás.
El mayor crimen está ahora, no en los que matan, sino en los que no matan pero dejan matar.
El mundo es la suma total de nuestras posibilidades vitales.