Cerezos en flor y recuerdos de seres queridos. Todos tan lejos de aquí.
A veces el amor une a dos seres que no saben nadar y viven en dos islas distintas.
Ahora los actores somos más parecidos a los seres humanos que las estrellas del cine de antes. Yo no quiero ser ningún ídolo.
Amigos son aquellos extraños seres que nos preguntan como estamos y se esperan a oír la contestación.
Aquel que encuentra la paz en su hogar, ya sea rey o aldeano, es de todos los seres humanos el más feliz.
Creo en el Dios de Spinoza, que nos revela una armonía de todos los seres vivos. No creo en un Dios que se ocupe del destino y las acciones de los seres humanos.
Debemos de ser parientes de todos los seres y de todas las cosas.
El mundo esté lleno de esos seres incompletos que andan en dos pies y degradan el único misterio que les queda: el sexo.
El objeto de la educación es formar seres aptos para gobernarse a sí mismos, y no para se gobernados por los demás.
El sexo sin amor sólo alivia el abismo que existe entre dos seres humanos de forma momentánea.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
En el amor se da la paradoja de dos seres que se convierten en uno y, no obstante, siguen siendo dos.
La buena vida humana es buena vida entre seres humanos o de lo contrario puede que sea vida, péro no sera ni buena ni humana.
La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente.
La sinfonía sacra de los seres, los vientos, los bosques y las aguas, en el lenguaje mudo de tus ojos que, mirándome, hablan.
La verdadera causa final reside en los seres inmóviles.
Las mujeres son seres de cabellos largos e ideas cortas.
Las personas reales están repletas de seres imaginarios.
Los actores somos los seres más vulnerables del mundo; nuestro estado de ánimo depende del público y de la crítica.
Los sentimientos de amor y temor de dios no tienen su origen en dios, si no en los seres humanos. Son sentimientos de frustración dirigidos por el hombre a un ser imaginario que pretende sea su padre.
Los seres destinados a ser amados son, a pesar de todo, odiados por aquellos otros seres a quienes nadie nunca puede amar.
Los seres dotados de inteligencia desean existir siempre y un deseo natural no puede existir en vano.
Los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado.
Los seres humanos no nacen para siempre el día en que sus madres los alumbran, sino que la vida los obliga a parirse a sí mismos una y otra vez.
Los seres humanos pueden vivir sin dioses pero los dioses le deben la vida a los seres humanos, es decir, son una extensión imaginaria de la realidad, el resultado de una insatisfacción.