La voz de uno nunca debe estrangular los pensamientos propios ni ahuyentar los ajenos.
Pasa tu zamba por la noche oscura, y el eco de tu voz en la llanura sigue buscando luz y primavera.
Podríais enterrarme en la voz de cualquier niño si tiene los pies descalzos y ha visto los volcanes.
Si oyes una voz dentro de ti diciéndote 'no sabes pintar', pinta, faltaría más, y la voz se callará.
Te me has aparecido en sueños, tu voz era una lluvia refrescante, tu boca una fruta madura.
Te supe a media voz con un deseo mágico rozándonos tobillos los secretos más profundos del pecado.