Amaré al prójimo, sólo si no se acerca más.
Aprendamos a darnos con amor sincero a nuestro prójimo, solo así podremos nuestros pies sobre la Tierra.
Deja de estar pensando siempre que causas alguna molestia, coacción o perturbación a tu prójimo. Si así fuera, la gente ya protestaría, y si no tuviera el valor para hacerlo, es su problema.
El amor al prójimo no conoce límites ideológicos ni confesionales.
El buen humor es un deber que tenemos con el prójimo.
El equilibrio mental, juicio recto, valor moral, audacia, resistencia, forma de tratar al prójimo y cómo sacar el mayor bien de los contratiempos son cosas que no se aprenden en la escuela.
El odio al prójimo es la jaula que nos priva de la libertad social.
En caso de vida o muerte se debe estar con el más prójimo.
La obra humana más bella es la de ser útil al prójimo.
No basta compartir las ideas con el prójimo; se ha de compartir la vida.
Si hay un secreto del buen éxito reside en la capacidad para apreciar el punto de vista del prójimo y ver las cosas desde ese punto de vista así como del propio.
Trata de amar al prójimo. Ya me dirás el resultado.