Al ser humano le parece tan extraño existir que las preguntas filosóficas surgen por sí solas.
El amor es la respuesta, pero mientras usted la espera, el sexo le plantea unas cuantas preguntas.
En verdad no puedes crecer y desarrollarte si sabes las respuestas antes que las preguntas.
Es más fácil juzgar el talento de un hombre por sus preguntas que por sus respuestas.
La ciencia sola no es capaz de responder todas las preguntas y, pese a su desarrollo, jamás lo será.