Anduve viajando muchos años por el mundo, con el lucero de tu nombre en los ojos.
Ay, Guatemala, cuando digo tu nombre retorno a la vida. Me levanto del llanto a buscar tu sonrisa.
Dios perdonará a los que le niegan; pero ¿qué hará con los que cometen maldad en su nombre?.
El hombre que se mantiene en el justo medio lleva el nombre de sobrio y moderado.
El nombre propio es el que marca la individualidad; el apellido, las relaciones sociales.