Cuando la ciencia estaba en su infancia, la religión trató de estrangularla en su cuna.
El hombre noble conserva durante toda su vida la ingenuidad e inocencia propias de la infancia.
Inventar las cosas sencillamente con la precisión y la lealtad de la inmediatez de la infancia.
La infancia es a veces un paraíso perdido. Pero otras veces es un infierno de mierda.
La multitud no envejece ni adquiere sabiduría: siempre permanece en la infancia.
Siempre hay un momento en la infancia en el que se abre una puerta y deja entrar al futuro.