Cada hombre deja sus huellas.
El alma noble nunca muere, más allá de su eternidad brillarán sus huellas.
El mal de la calumnia es semejante a la mancha de aceite: deja siempre huellas.
Es delicioso levantarse muy temprano y percibir las huellas frescas en la arena. Es delicioso recordarte así, saber que estás conmigo.
Hay besos que en los labios dejan huellas como un campo de sol entre dos hielos.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Nadie desaparece del todo de la vida de uno, si ha sabido imprimir buenas huellas en el recuerdo.
Te levantarás como una ola tempestuosa en el río de mis versos, y no lavaré de mis manos las huellas de tu perfume.
Todos caminaron. Pero pocos dejaron huellas. . .
Un buen caminante no deja huellas.
Una nevada mañana por todas partes huellas de zuecos.