Basta el instante de un cerrar de ojos para hacer de un hombre pacífico un guerrero.
El guerrero es transparente en sus acciones y secreto en sus planes.
En cada uno de nosotros hay un artista, un amante y un guerrero.
La diferencia entre un hombre común y corriente y un guerrero es que el guerrero lo acepta todo como un desafío, mientras que el hombre corriente lo toma todo como una bendición o una maldición.
Un brote de bambú escapando de su vaina. ¡Un guerrero en armas!.
Un guerrero acepta la derrota como una derrota, sin intentar transformarla en victoria.
Un guerrero de la luz usa la soledad, pero no es usado por ella.