El Estado soy yo.
Cada vez que proveo una plaza vacante, creo cien descontentos y un ingrato.
Después de mi, el Diluvio.
Algún día habrá de caer la estúpida frontera que separa nuestros dos territorios (Francia e Italia) que, junto con España, forman una nación.
El amor en Francia es una comedia; en Inglaterra, una tragedia; en Italia, una ópera y en Alemania, un melodrama.
En Francia todo burgués quiere ser artista, mientras que en Inglaterra todo artista quiere ser burgués. En eso consiste la gran superioridad de Francia sobre Inglaterra.
Francia es quizá de todos los países el que más ha unido la crueldad con lo ridículo. No hay tribunal en Francia que no haya hecho quemar a muchos magos. Había en la antigua Roma locos que creían ser brujos, pero no encontraron bárbaros que los quemasen.
Francia sólo admira lo imposible.
Inglaterra y Francia tuvieron en sus manos la suerte del mundo, sobre todo la de la civilización europea. Cuánto mal nos hemos hecho y cuánto bien podríamos habernos hecho.
Ningún pueblo ha tenido tantos reyes asesinados como Francia; ciertamente, no es un país fácil de gobernar.
No es fácil emprender largas expediciones con franceses. ¡Francia es demasiado bella!.
Observamos que en francia, casi siempre, los críticos musicales son sordos y los críticos de arte ciegos. Eso les permite el recogimiento que necesitan las ideas estéticas.