Al gobernar aprendí a pasar de la ética de los principios a la ética de las responsabilidades.
Después de tantos años estudiándo la ética, he llegado a la conclusión de que toda ella se resume en tres virtudes: coraje para vivir, generosidad para convivir, y prudencia para sobrevivir.
Hay que darle la palabra al filósofo especializado en ética, capaz de dotar de contenido humano a la ciencia.
La búsqueda de la humildad es lo más importante, especialmente si quieres edificar una ética, si quieres alcanzar una cierta moral.
La ética es lo fundamental de la estética.
La no violencia lleva a la más alta ética, lo cual es la meta de la evolución. Hasta que no cesemos de dañar a otros seres vivos, somos aún salvajes.
La única ética posible es hacer lo que uno quiere hacer.
Los negocios también son un arte ya que en ellos se mezcla la estética y la ética. Los negocios sin ética no son útiles.
Mientras religión y ética pueden dirigirse al individuo aislado y podrían existir en un solo hombre sobre el mundo, la política necesita para su posibilidad la existencia de la sociedad.
Un hombre sin ética es una bestia salvaje soltada a este mundo.