Adelante trabajando siempre logrando siempre buscando y aprendiendo a forjar y esperar.
Conviene reir sin esperar a ser dichosos, no sea que nos sorprenda la muerte sin haber reído.
El amigo ha de ser corno la sangre, que acude luego a la herida sin esperar a que le llamen.
El no esperar remedio, ni desesperar de él, suele ser el remedio de los casos desesperados.
El retirarse no es huir, ni el esperar es cordura cuando el peligro sobrepuja a la esperanza.
Es demasiado esperar que continué mi éxito. No pido esto. Todo lo que haré será mi mejor esfuerzo.
Esperar duele. Olvidar duele. Pero el peor de los sufrimientos es no saber qué decisión tomar.
Esperar una felicidad demasiado grande es un obstáculo para la felicidad.
Hay una teoría infalible sobre la amistad: siempre hay que saber qué se puede esperar de cada amigo.