Aquí vengo, aquí me ves, aquí me postro, aquí estoy,como tu esclavo que soy, abandonado a tus pies.
Del mismo modo que no sería un esclavo, tampoco sería un amo. Esto expresa mi idea de la democracia.
El hombre que condiciona su felicidad al cumplimiento de un objetivo se hace esclavo de éste.
El que es bueno, es libre aún cuando sea esclavo; el que es malo, es esclavo aunque sea rey.
Nadie puede ser esclavo de su identidad: cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar.