En muchas empresas para alcanzar la gloria no importa vencer, basta combatir.
Las empresas pobres de desentienden de sus competidores; las empresas del montón copian a sus competidores; las empresas ganadoras marcan el camino a sus competidores.
Los hombres no viven juntos porque sí, sino para acometer juntos grandes empresas.
Para llevar a cabo grandes empresas hay que vivir convencidos, no de que somos longevos, sino inmortales.
Para los hombres de coraje se han hecho las empresas.
Un amor, una carrera, una revolución: tantas empresas que comenzamos ignorando su resultado.