Amor es desenredar marañas de caminos en la tiniebla: ¡Amor es ser camino y ser escala!.
No te nombro; pero estás en mí como la música en la garganta del ruiseñor aunque no esté cantando.
Para ti lo infinito o nada; lo inmortal o ésta muda tristeza que no comprenderás...
Si yo no hubiera sido, el alma mía repartida pondría en cada cosa una chispa de amor...
Siempre, amor... (¡Y estas dos palabras naúfragas, entre alma y piel clavadas contra el viento!).
El bien que hemos hecho nos da una satisfacción interior, que es la más dulce de todas las pasiones.