Bajo el capitalismo, el hombre explota al hombre. Bajo el comunismo, es justo al contrario.
El comunismo (autoritario) solo es compatible con la moral de la renunciación, es decir, con una moral de esclavos.
El comunismo encuentra gran audiencia allí donde no gobierna.
El comunismo no es para mí sino el precursor de la salvación. El comunismo no responde a mi corazón.
No hay diferencia entre comunismo y socialismo, excepto en la manera de conseguir el mismo objetivo final: el comunismo propone esclavizar al hombre mediante la fuerza, el socialismo mediante el voto. Es la misma diferencia que hay entre asesinato y suicidio.