El mito global solo nos empuja a la era de la melancolia. El modelo de la codicia se balancea entre la ira y la codicia; mientras la aldea global es solo una esperanza ingenua.
El mundo arde en el fuego del deseo, codicia, arrogancia y ego excesivo.
La ciudad de Nueva York es un gran monumento al poder del dinero y la codicia... una carrera en pos de la renta.
Más dañosa es la abundancia que viene sobre gran codicia.
No valores las cosas difíciles de obtener, verás que nadie se entregará a la codicia.
Por nuestra codicia lo mucho es poco; por nuestra necesidad lo poco es mucho.
Ser feliz en la contemplación serena, con la voluntad extinguida, sin la codicia y el afán del egoísmo, frío y gris de pies a cabeza, pero con ojos ebrios de luna.
¿quieres ser rico? pues no te afanes en aumentar tus bienes, sino en disminuir tu codicia.