Mi madre es mi único mito.
Si de pronto se descompusieran todos los televisores del mundo, no habría escalas para medir los maremotos de aburrimiento.
A la luz de la luna había flores y solo era un campo de algodon.
Abandonarse al dolor sin resistir, suicidarse para sustraerse de él, es abandonar el campo de batalla sin haber luchado.
Al trabajo en el campo la nube que nunca se movía también fue.
Campo de escarcha. A la loca del pueblo le ladra un perro.
Consideremos los lirios del campo cuya fragancia es efímera; nosotros somos como ellos, la flor desaparece y se pierde el aroma.
Dios hizo el campo, y el hombre la ciudad.
El camino estrecho acaba en un campo de puerros.
El campo del intelectual es por definición la conciencia. Un intelectual que no comprende lo que pasa en su tiempo y en su país es una contradicción andante y el que comprendiendo no actúa tendrá un lugar en la antología del llanto pero no en la historia viva de su tierra.
El campo, breve y ajeno como un pañuelo.
El matrimonio es como la vida real; un campo de batalla y no un lecho de rosas.
El patriotismo en el campo de batalla consiste en conseguir que otro desgraciado muera por su país antes de que consiga que tu mueras por el tuyo.
El tiempo no es un campo que se mida por codos; no es un mar que se mida por millas; es el latido de un corazón.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Enseñar a quien no quiere aprender es como sembrar un campo sin ararlo.
Hay besos que en los labios dejan huellas como un campo de sol entre dos hielos.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
La nostalgia de mi pago me pone triste el acento. Viene de allá, campo afuera, y se me va pecho adentro.
Las montañas son magníficas pero la modestia del campo nos alimenta.
No hace solamente la guerra el que se halla en el campo.
Nunca en el campo de los conflictos humanos, tantos le debieron tanto, a tan pocos.
Por la Cruz, por la Patria y su gloria denodados al campo marchemos: si nos niega el laurel la victoria, del martirio la palma alcancemos.
Soy un árbol agotado por los vientos: debo mantenerme en pie. Soy un campo de trigo dispuesto para la siega: debo madurar.