El amor mira a través de un telescopio, mientras que la envidia lo hace a través de un microscopio.
El dinero es un estiércol estupendo como abono, lo malo es que muchos lo toman por la cosecha.
El gesto de amargura del hombre es, con frecuencia, sólo el petrificado azoramiento de un niño.
El miedo ante la unión, ante el fluir hacia la otra parte. Entonces ya no estoy nunca más solo.