Al que la corta le otorga su perfume flor del ciruelo.
Amame como quiere su ambrosía en el jardín la flor; como ama de su voz la melodía festivo ruiseñor.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Ante la enredadera en flor Comimos nosotros Que somos simples hombres.
Atrás la tierra, el agua, el fuego, el aire: dejad que diga el pensamiento solo la flor sin cuerpo de mi voz desnuda.
Aunque le arranques sus pétalos, no quitarás su belleza a la flor.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas no la golpees ni con una flor.
Ay, corazón viajero, tu soledad es perdición, has de llorar tu soledad vacía si se te muere la flor de la imaginación.
Cansado y maltrecho buscando posada ¡Glisinas en flor!.
Capturado mi pozo por la flor de asagao, salgo a pedir agua.
Cerezos en flor y recuerdos de seres queridos. Todos tan lejos de aquí.
Coged las rosas mientras podáis / veloz el tiempo vuela. / La misma flor que hoy admiráis, / mañana estará muerta...
Consideremos los lirios del campo cuya fragancia es efímera; nosotros somos como ellos, la flor desaparece y se pierde el aroma.
Criollita, flor de mis pampas, traigo flores pa´adornarte y un canto para arrullarte en mis noches de cantor.
De los cerezos en flor al pino de dos troncos: tres meses ya.
Dichoso el que olvida el por qué del viaje y, en la estrella, en la flor, en el celaje deja su alma prendida.
El amor es una bellísima flor, pero hay que tener el coraje de ir a recogerla al borde de un precipicio.
El amor es una flor de primavera entre dos personas que se desarrolla en verano y no se marchita en invierno.
El Arte necesita soledad o miseria, o pasión. Es una flor de una roca, que requiere el viento áspero y el terreno duro.
El bebe mostrando una flor abre su boca.
El genio no es planta que brota únicamente en los centros academicos; es flor salvaje que nace en el bosque por sí sola, sin requerir ayuda ajena.
El halo de la luna. ¿No es el perfume de la flor del ciruelo que subió hasta allá?.
El necio no sabrá apreciar ni el sabor de una flor ni el olor de una fruta.
El pasado tiene más perfume que un bosquecillo de lilas en flor.
El primero que comparó a la mujer con una flor, fue un poeta; el segundo, un imbécil.