Alimentad el espíritu con grandes pensamientos. La fe en el heroísmo hace los héroes.
Antes de postrarte en oración, lanza de ti cuando puede embarazar el vuelo de tu espíritu.
Concede a tu espíritu el hábito de la duda, y a tu corazón, el de la tolerancia.
Creer que un enemigo débil no puede dañarnos, es creer que una chispa no puede incendiar el bosque.