Aqui yace boca arriba uno que cayó de bruces muchas veces en la vida.
Aguja fina, saca espina.
La espina saldrá por donde entró.
La moral es la espina dorsal de los imbéciles.
Los caníbales prefieren a los que carecen de espina dorsal.
Si una espina me hiere, me aparto de la espina pero no la aborrezco.
Una espina de experiencia vale más que un bosque de advertencia.
¡Ay, qué amante es la rosa y qué amada la espina!.