Los historiadores son personas que se interesan por el futuro cuando éste ya es pasado.
Cuando decimos que todo tiempo pasado fue mejor, condenamos el futuro sin conocerlo.
El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí por qué se nos escapa el presente.
El instante es la continuidad del tiempo, pues une el tiempo pasado con el tiempo futuro.
En los inicios de un amor los amantes hablan del futuro, en sus postrimerías, del pasado.
La diferencia entre el pasado, el presente y el futuro es sólo una ilusión persistente.
La mente de un hombre es capaz de todo, porque todo está en ella, el pasado y el futuro.
La única diferencia entre un santo y un pecador es que el santo tiene pasado y el pecador, futuro.
La vida humana representa, la mayor parte de las veces, una ecuación entre el pasado y el futuro.