...Para mí, era el pan, era la nieve; ya la nieve no es blanca, el pan no sabe a nada.
Aunque estoy convencido de que nada cambia, para mí es importante actuar como si no lo supiera.
En amor la experiencia no cuenta para nada; porque si contase no se volvería a amar.
La ciencia apenas sirve nada mas que para darnos una idea de la extensión de nuestra ignorancia.
Nada que un hombre haga lo envilece más que el permitirse caer tan bajo como para odiar a alguien.