El mundo está lleno de estadistas a quienes la democracia ha degradado convirtiéndoles en políticos.
El mundo está lleno de gente que, al buscar una felicidad espectacular, desdeña la satisfacción.
Cualquiera puede hacer una cosa, el mérito está en hacer creer al mundo que uno lo ha hecho.
El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad.